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martes, 26 de noviembre de 2013



Pasos a seguir para el diagnostico correcto d la enfermedad





ELEMENTOS E IMPORTANCIA DEL DIAGNOSTICO DE PROBLEMAS FITOSANITARIOS

Introducción
En el ámbito de las ciencias agronómicas y la fitoprotección, el panorama que se ofrece a la profesión va más allá de la relación simplista patógeno-químico o patógeno-variedad resistente. Los profesionales tenemos la obligación de responder como conocedores del área, con una conceptualización clara y una estructura operativa funcional y ética como las planteadas por Grogan (1981). En la medida en que se limita la responsabilidad profesional únicamente a la detección del agente causal y a su supresión por medios físicos o químicos, el profesional se estará volviendo redundante, porque los avances tecnológicos permiten que esa función la cumpla un técnico calificado en el manejo de los instrumentos de laboratorio.

El manejo integrado de plagas (MIP) con su concepción ecológica enfatiza como primer fundamento, el diagnóstico correcto del problema fitosanitario; basados en el diagnóstico, el agricultor o asistente técnico pueden seleccionar las estrategias y tácticas de manejo apropiadas (Bustamante 1984).

Existen por lo menos cuatro grupos de técnicos que desempeñan actividades de diagnóstico:

Extensionistas en sanidad vegetal, asistentes técnicos, funcionarios de empresas de agroquímicos. Este grupo es responsable del acierto o el fracaso de los profesionales de la fitoprotección a nivel del agricultor.
Profesionales dedicados a las clínicas de identificación y diagnóstico.
Profesionales con preparación taxonómica, grupo exigente en la nitidez de la identificación y caracterización.



Especialistas con gran experiencia en las principales plagas de un cultivo.
Las decisiones más frecuentes a nivel del cultivo son las siguientes:

Con base en un diagnóstico correcto, se toman las medidas de manejo de la plaga.
Para diagnosticar un problema fitosanitario cuya naturaleza e identidad no es reconocida por el agricultor o asistente técnico, se recolectan muestras e información de campo y se recurre a especialistas antes de definir las tácticas de manejo.
Aunque no se tiene conocimiento sobre la identidad de la plaga y las condiciones que le favorecen, se decide aplicar medidas de amplio espectro con la finalidad de acertar en su control.
En los dos primeros casos se hace uso de la experiencia en diagnóstico para evitar riesgos de pérdidas en el cultivo e inversiones costosas de manejo. Sin embargo, en la tercera decisión se juega al azar por desconocimiento del agente causal y se cae en el error de la "automedicación" por propia decisión o por confiar en el consejo de otra persona con poca o ninguna experiencia en diagnóstico.

En este artículo se presentan consideraciones generales del diagnóstico, sus fundamentos y procedimientos con énfasis en problemas fitopatológicos.



Qué es el diagnóstico y cuáles son sus niveles
El diagnóstico se puede definir como el arte científico de reconocer por observaciones, estudio o experimentación, la naturaleza de la causa de un problema y los factores que inciden en su desarrollo (Grogan 1981; Streets 1972).

El diagnóstico es una etapa fundamental en el ámbito de la fitoprotección. Para realizarlo se deben analizar las condiciones en que se presenta el problema, en especial el manejo del cultivo y las interacciones planta-agente causal-organismos benéficos-condiciones agroclimáticas, es decir, se requiere de un análisis integral que conlleve a un acertado juicio sobre la etiología del problema y los factores que lo favorecen.

Este enfoque tiene gran aceptación en la actualidad, donde la protección del ambiente y la salud humana son una exigencia de primer orden y la producción sostenible y el MIP son incorporados a los programas agrícolas a nivel mundial.

El diagnóstico se puede llevar a cabo a través de diferentes niveles, de acuerdo con su objetivo y la experiencia, recursos físicos y técnicos a disposición del profesional (Bustamante 1986, Streets 1972, Shurtleff y Averre 1997).

Nivel de campo: Se puede realizar en condiciones precisas que permitan identificar la plaga por sus síntomas, signos, distribución en el campo u otros factores. En este caso, la experiencia con el cultivo y sus plagas es fundamental. Muchos asistentes técnicos en cultivos específicos no solo pueden identificar el problema principal, sino también otros de incidencia económica importante.
Diagnóstico de confirmación. Cuando se presentan condiciones de campo que no permiten establecer la identidad de los organismos causales, es necesario reunir información de campo y recolectar muestras para análisis de laboratorio. Esto permite además de una clasificación más exacta y útil, la elaboración de las listas y mapas de distribución de plagas de una región.
Es importante recordar que diferentes organismos o factores abióticos pueden ocasionar un síntoma similar en la planta; por lo tanto, se deben evitar los diagnósticos precipitados carentes de información. Cuando todos los rasgos característicos de la plaga no están presentes para llegar a un diagnóstico preciso, se puede dar un diagnóstico presuntivo, sujeto a una confirmación posterior.

Diagnóstico de nuevas plagas. En algunos casos, en especial con enfermedades, el agente causal del problema fitosanitario no es conocido, y se hace necesario iniciar un estudio interdisciplinario que permita determinar la naturaleza de la plaga y establecer la identidad exacta, con el fin de orientar su manejo.
Este nivel de diagnóstico exige en muchos casos la disponibilidad de equipos, la participación de diferentes especialistas y el tiempo necesario para realizar un estudio clínico minucioso y analizar las condiciones de campo en que se presenta el problema.


Diagnóstico regional. En este nivel se utiliza toda la información de una plaga para que un equipo de trabajo pueda hacer el reconocimiento, en una zona o en un país, de la presencia de esta plaga y las condiciones en que se da. Este diagnóstico indica además la distribución, importancia y prioridad de la plaga para emprender una campaña de manejo o erradicación o una investigación más amplia, y serviría de base para establecer un servicio de información geográfica de plagas.
Además de la distribución de la plaga, también se puede conocer la presencia de algún tipo de resistencia de la planta o de enemigos naturales, así como problemas de fertilidad o estructura del suelo.

Cuando la plaga no se conoce en un área o país se realiza un reconocimientos negativo, donde se hace énfasis en la búsqueda del agente causal, con el fin de confirmar su ausencia o detectar su introducción. La búsqueda de la escoba de bruja del cacao, la broca del cafeto o el gorgojo Kaphra, son motivo de dicho reconocimiento.

Para llevar a cabo estos cuatro niveles de diagnóstico se necesita de la participación de profesionales dedicados a diferentes actividades y de varias especialidades, lo cual confirma la importancia de la mayor integración entre funcionarios de extensión, sanidad vegetal e investigación, en una región o país.




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